Dos vídeos que dejan a uno hipnotizado debido a su riqueza visual y musical. El Land Art es un tipo de arte que se debe fomentar en los pequeños, muchas veces alejados de lugares vírgenes como los que se muestran en las imágenes. Existe tanta belleza en la Naturaleza, que sin ninguna manipulación encontramos verdaderas obras de arte en ella. Lo difícil hoy en día es conseguir detenerse para observarlas y disfrutar de ellas. En un mundo en el que imperan los objetos artificiales, se hace necesario ese acercamiento en las escuelas de lugares verdes, llenos de vida y con luz propia. Los profesionales y expertos han puesto nombre al aislamiento del mundo natural que sufren la mayoría de los niños, denominándolo trastorno de déficit de Naturaleza. Estos pequeños se están perdiendo estímulos y experiencias vitales que son fundamentales para su aprendizaje, como la sensación de libertad al moverse sin ataduras en espacios abiertos, observar cómo funciona la Naturaleza, saber cómo crece una planta, cómo nacen los diferentes animales o cómo se desencadena una tormenta. Todos estos estímulos provocan en los niños sensaciones que sirven para construir el conocimiento, ya que lo que aprendemos vinculado a emociones se interioriza más fácil y de una manera más duradera en nuestra memoria.
Debemos intentar que los
niños adquieran gusto por la belleza, que se paren a observar su
entorno y que sepan captar lo bonito de los detalles y analizar el
equilibro y la armonía de las formas. Un arte en el que lo preparado
debe parecer casual y debe estar integrado perfectamente en el
paisaje conlleva una serie de capacidades que es necesario
desarrollar. Este contacto con la Naturaleza y esa búsqueda
intencionada del equilibrio, es mentalmente muy relajante y ayuda a
incrementar la creatividad de los pequeños de una manera muy pura e
intuitiva. La combinación de formas y colores, los diferentes
materiales con los que pueden contar, la distinción de los elementos
y sus características, las diferentes figuras que pueden crear...
todo esto enriquece enormemente su capacidad espacial y artística, a
la vez que va cimentando su cerebro para albergar la lógica
matemática, la física, la química y entender las diferentes
teorías que se han ido desarrollando a lo largo de la historia.
En el libro de Tonia
Raquejo, se muestran obras impresionantes en las que se ha jugado no
sólo con la estética sino con leyes físicas y las predicciones.
Ahondan en lo psicológico y lo filosófico, profundizando en teorías
e intentando dar sentido a los secretos de la Naturaleza y nuestro
futuro incierto.
Tal y como escribió
Karl Marx (1844) el hecho de que la vida física y espiritual del
hombre depende de la naturaleza no significa otra cosa sino que la
naturaleza se relaciona consigo misma, ya que el hombre es una parte
de la naturaleza. Como parte de la Naturaleza que somos, no
podemos ignorarla ni alterarla, algo que debemos transmitir a las
nuevas generaciones, para que la cuiden, la valoren y la respeten
como se merece.
está bien pero seguro que le sacas partido a la videoconferencia
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