miércoles, 19 de octubre de 2016

COMENTARIO: Coloridos esenciales


Estamos acostumbrados a discutir sobre el color de determinados artículos y lo curioso es que ninguno de nosotros vemos los colores de la misma forma, nos extrañamos y recalcamos que algo es rojo en vez de rosa, obviando ese matiz importante. No sólo depende de lo que yo vea, sino también de mi umbral sobre lo que yo considere rojo o rosa, al igual que con el sabor, existe una parte subjetiva del color. Depende también de mi cultura o de la riqueza léxica que uno tenga para definir las diferentes gamas cromáticas, así una persona diría que algo es rosa (sin tener en cuenta los diferentes matices) y otra tendría la capacidad de concretar si se trata de rosa fucsia, rosa coral, rosa malva, rosa francés o rosa viejo. Estaríamos hablando, tal y como se menciona en el artículo, de los “sabores” de los coloridos, al igual que con el vino, no basta con decir que un objeto es rosa, sino que se trata de un color más complejo al que tengo la necesidad de definir como rosa fucsia.

La lectura del artículo me ha llevado a querer indagar más sobre la psicología de los colores. Eva Heller, psicóloga, socióloga y experta en teoría del color realizó una investigación de los colores más y menos apreciados por la gente, que demostraba que la asociación entre colores y sentimientos no es accidental y que se debe a experiencias universales y no a cuestiones de gusto. Su estudio concluye que entre los colores más apreciados se encuentra el azul y el verde, y entre los que menos, el marrón y el rosa. A la hora de definir cada color, el azul se relaciona con la excelencia, se considera que es un color frío y tranquilizante, y es el más nombrado para la simpatía, armonía, amistad y confianza. También está asociado a lo masculino, la inteligencia y la ciencia. Es interesante ver también los colores psicológicos opuestos planteados por Eva Heller como son el rojo-azul, el rojo-blanco, el azul-marrón o el verde-violeta. Pero hay que tener en cuenta que este estudio se hizo en Alemania y no se puede extrapolar a nivel mundial, ya que los significados al igual que el número de colores son algo cultural, por tanto, los resultados dependerán del lugar en el que se realicen las encuestas. Así, el color amarillo en Francia se relaciona con los celos, en China con lo sagrado, en Grecia con la tristeza, en Japón con la felicidad y en la India es el color del luto.

Una actividad que podemos realizar con los niños en clase para enseñarles que se pueden expresar muchas cosas con los colores podría ser el hacerles preguntas que le hagan reflexionar acerca de los colores como símbolo, como por ejemplo, ¿de qué color pintaríamos la paz?, ¿y la alegría?, ¿la pereza?, ¿la tristeza?, ¿la sed?, ¿de qué color es la camiseta del equipo que más te gusta?, o ¿de qué color nos pintaríamos para explicar cómo somos?.

Tras analizar todo lo que se explica en el artículo acerca del Triangulo de Pascal, es curioso como a pesar de la parte subjetiva y psicológica del color a la que ya he hecho mención, todo se puede reducir a las matemáticas, y éstas nos pueden servir para explicar y entender la combinatoria cromática. A continuación, explico una actividad que se puede realizar para introducir los colores secundarios, apta para niños que estén familiarizados con los primarios. Cada niño tiene que dibujar un cuadrado con rotulador negro en un folio y dividirlo en 3 líneas horizontales y 3 verticales. Con rotuladores de colores básicos, tienen que pintar los espacios de la primera línea y de la primera columna, dejando el cuadrado inicial vacío y el último cuadrado de la primera columna también, ya que éste último representa el color blanco. Una vez listos los cuadrados, se les deja a los niños témperas para que combinen los colores primarios que han dibujado con rotulador:



viernes, 7 de octubre de 2016

COMENTARIO: Vídeos Land Art


Dos vídeos que dejan a uno hipnotizado debido a su riqueza visual y musical. El Land Art es un tipo de arte que se debe fomentar en los pequeños, muchas veces alejados de lugares vírgenes como los que se muestran en las imágenes. Existe tanta belleza en la Naturaleza, que sin ninguna manipulación encontramos verdaderas obras de arte en ella. Lo difícil hoy en día es conseguir detenerse para observarlas y disfrutar de ellas. En un mundo en el que imperan los objetos artificiales, se hace necesario ese acercamiento en las escuelas de lugares verdes, llenos de vida y con luz propia. Los profesionales y expertos han puesto nombre al aislamiento del mundo natural que sufren la mayoría de los niños, denominándolo trastorno de déficit de Naturaleza. Estos pequeños se están perdiendo estímulos y experiencias vitales que son fundamentales para su aprendizaje, como la sensación de libertad al moverse sin ataduras en espacios abiertos, observar cómo funciona la Naturaleza, saber cómo crece una planta, cómo nacen los diferentes animales o cómo se desencadena una tormenta. Todos estos estímulos provocan en los niños sensaciones que sirven para construir el conocimiento, ya que lo que aprendemos vinculado a emociones se interioriza más fácil y de una manera más duradera en nuestra memoria.

Debemos intentar que los niños adquieran gusto por la belleza, que se paren a observar su entorno y que sepan captar lo bonito de los detalles y analizar el equilibro y la armonía de las formas. Un arte en el que lo preparado debe parecer casual y debe estar integrado perfectamente en el paisaje conlleva una serie de capacidades que es necesario desarrollar. Este contacto con la Naturaleza y esa búsqueda intencionada del equilibrio, es mentalmente muy relajante y ayuda a incrementar la creatividad de los pequeños de una manera muy pura e intuitiva. La combinación de formas y colores, los diferentes materiales con los que pueden contar, la distinción de los elementos y sus características, las diferentes figuras que pueden crear... todo esto enriquece enormemente su capacidad espacial y artística, a la vez que va cimentando su cerebro para albergar la lógica matemática, la física, la química y entender las diferentes teorías que se han ido desarrollando a lo largo de la historia.

En el libro de Tonia Raquejo, se muestran obras impresionantes en las que se ha jugado no sólo con la estética sino con leyes físicas y las predicciones. Ahondan en lo psicológico y lo filosófico, profundizando en teorías e intentando dar sentido a los secretos de la Naturaleza y nuestro futuro incierto.

Tal y como escribió Karl Marx (1844) el hecho de que la vida física y espiritual del hombre depende de la naturaleza no significa otra cosa sino que la naturaleza se relaciona consigo misma, ya que el hombre es una parte de la naturaleza. Como parte de la Naturaleza que somos, no podemos ignorarla ni alterarla, algo que debemos transmitir a las nuevas generaciones, para que la cuiden, la valoren y la respeten como se merece.